La asistencia hospitalaria comprende todos los servicios que se prestan durante una hospitalización, ya sea por enfermedad, cirugía o parto. Incluye estancia, quirófano, medicación, atención médica, enfermería y pruebas diagnósticas realizadas durante el ingreso.
Ejemplo práctico: Si una póliza cubre asistencia hospitalaria, el asegurado no paga la habitación ni los gastos médicos mientras esté ingresado por una intervención quirúrgica cubierta.
Consejo: Comprueba qué tipo de habitación ofrece tu seguro (individual o compartida) y si cubre acompañante en caso de hospitalización infantil. Verifica también los límites de días cubiertos por año y si incluye hospitalización psiquiátrica o rehabilitación postoperatoria.