El copago progresivo es un sistema en el que la cantidad que paga el asegurado por cada servicio aumenta según el uso acumulado de la póliza durante el año. Esta modalidad incentiva un uso responsable de los servicios médicos y permite reducir la prima mensual, mientras la aseguradora mantiene control sobre el gasto. Es frecuente en seguros con alta frecuencia de consultas o tratamientos ambulatorios.
Ejemplo práctico: Un asegurado paga 10 € por la primera consulta del año, 15 € por la segunda y 20 € a partir de la tercera. Esto fomenta un consumo moderado de servicios.
Consejo: Antes de elegir un seguro con copago progresivo, analiza tu historial de uso de servicios médicos. Evalúa si esta modalidad te permite ahorrar dinero o si sería más económico un seguro con copago fijo o sin copago.